Estimados lectores y amigos,
Os escribo desde el Hotel en el que me alojo para asistir el 20,21 y 22 de Noviembre al Congreso Constituyente de Unión,Progreso y Democracia, el partido al que he dedicado bastantes atenciones desde que abriera este blog. Creo que se impone alguna reflexión por lo dicho y por lo no dicho. Y en esta ocasión, además,
porque voy a formar parte junto a Maria Maestre y David Manzanares de una Candidatura a la Comisión de Ética y Garantías , la cual se vota este fin de semana.
Para empezar, que me reafirmo en mi visión de que los partidos políticos, si quieren seguir ejerciendo su representatividad hacia la población, deben, efectivamente, asegurarse de que la representan.
Esta tarea no es fácil y soy la primera a la que le gustaría conocer cuáles son los instrumentos, los proyectos de éxito o de fracaso que han diseñado los diferentes partidos para conseguir que
una DEMOCRACIA REPRESENTATIVA, mejore en su capacidad de ser DIRECTA, es decir, de transportar al partido y después al Parlamento lo que necesita la sociedad civil, la sociedad mercantil y la sociedad pública. Apuesto a que después de 30 años de democracia seguimos necesitando una subvención I+D+I para clarificar este tema.
Con respecto a los que específicamente ha desarrollado este partido para llegar a la base, es interesante destacar el trabajo de algunos grupos de trabajo temático de ámbito normalmente autonómico y sus esfuerzos por editar diagnósticos y construir con sus socios programa.
Ni que decir tiene la dificultad de ejercer estas labores en un partido naciente y la altísima capacidad que exige de sus coordinadores para integrar en la misión del partido las diferentes maneras de concretar las ideologías que pueden alcanzarse en un territorio dado y que, a la postre, satisfazcan al organismo superior que las controla.
Así mismo, el trabajo de algunas de las coordinadoras provinciales y de los CEL para acercarse a las necesidades de las políticas locales ha sido muy meritorio. Seguimos pendientes de consolidar esas metodologías que nos acercan a la población y de escuchar e integrar en nuestro discurso los diferentes aprendizajes en estas coordinadoras. Personalmente, este es un camino que trato de potenciar desde que me incorporé al CEL BAIX VINALOPÓ. Lo cierto es que un partido como UPYD se presta a este tipo de contactos con otras organizaciones. Casi toda la política está por hacer. Afortunadamente, no tenemos las servidumbres de otros partidos, más de 30 años acumulando intereses democráticos, y sómos capaces de escuchar las voces actuales sin compromisos que nos lastren. Aún somos capaces de alcanzar los famosos acuerdos "transversales".
Y a la vez que constato todos estas ventajas en UPYD, constato que esto puede cambiar, el ejercicio del poder siempre es corruptible, esto lo he aprendido del amigo Lois. Cualquiera de nosotros es un pervertible en potencia. Sólo hace falta contar con el círculo fiel necesario y el poder preciso para servir a nuestros deseos más egoistas su consumación en bandeja.
Por eso, porque ninguno tenemos esa pureza de espíritu que nos hace santos, hemos de proveernos de mecanismos de control. Los "watchmen" que dirían los cómics, los "check and balances", los resortes que permitan comprobar que nuestros líderes, están haciéndolo cómo les delegamos.
Existen muchas herramientas capaces de ayudar a ese control. Además de un diseño realmente efectivo de los órganos colegiados del partido, podemos aplicar normas de gestión responsable y transparente que están aplicándose ya en la empresa privada y en las organizaciones sin ánimo de lucro: códigos de buen gobierno, baterías de indicadores para la publicación honesta y exaustiva de informes de gestión, normas que regulen la comunicación interna y la gestión. Especialmente relevante en este punto es la Comisión de Ética y Garantías, la cual puede emitir juicios a cerca de la calidad de esos informes y memorias, además de las competencias que se le atribuyen en materia de régimen disciplinario y procedimientos de Garantías de Derechos.
Y en esta preocupación mi compromiso ha sido creciente, seguramente ha sido mucho menos importante que el de muchos otros afiliados. Si algo tiene este partido ha sido el empeño y la entrega con la que la base trabaja por él. Se me hace imposible recordar a todos los que en el camino de conocer el partido, se me hacen imprescidibles, por eso debo acotar. Especialmente quiero recordar el compromiso de MARÍA MAESTRE, una señora que prefiere que a su edad la llamen "viejecita". María, para mi, es la representante de "los afiliados". Esos que van a las mesas de campaña, los que pasean el logo en el bolso que llevan a todos lados, y se salen a la calle . Los que envían un electtrodomético a la Guardia Civil coincidiendo con el 12 de Octubre, porque es lo que exigía de su moral tras lo que se debe haber destruído en ese atentado. María es la que me va a pegar el puro por hablar así de bien de ella. Ella es una de mis referencias para hablar de los afiliados a UPYD, el partido magenta, el de nuestros sueños. Ese que iba a cabernos a tantos. Por eso estoy tan orgullosa de formar una candidatura con ella.
No es la única a la que admiro. Muchos otros afiliados me están enseñando una gran parte de lo que sé de política. Los he conocido interesantes
"de los hunos y de los otros". Trabajo fielmente con tres independientes de esos que no creen ni lo que hablamos en los blogs ni lo que no hablan en la página oficial. Tengo firme esperanza en alguien de las dos candidaturas al Consejo de Dirección. Quisiera haber conocido mejor a Walia y mejor a Rosa. Las elecciones en UPYD se me empiezan a parecer a una canción a Sabina.
Y espero, con esta candidatura, con mi afiliación haber contriuido, junto a tantos otros compañeros a seguir probando fórmulas para que en ese Congreso salgamos todos representados, y especialmente esa sensibilidad y ese clamor imperioso desde tantas partes de España, de construir un partido transparente, con más control y más participativo.
Nuria Quiles Pérez