sábado, 16 de mayo de 2009

CAMINO

Anteayer ví CAMINO, y me ha impactado suficiente cómo para seguir pensando en ella y hasta cómo para escribir.

El resumen es el que sigue:

Camino (Nerea Camacho) es una muchacha de once años víctima de una enfermedad terminal. Las personas que le rodean tienen maneras diferentes de afrontar la situación. Mientras que su madre, Gloria (Carme Elías), cree en el espíritu de mortificación del que hablaba el religioso Escrivá de Balaguer, santificado por Juan Pablo II, su padre, José (Mariano Venancio), encarna la duda y el desconcierto ante la tragedia.De otro lado están los sueños y vivencias de la niña, a la que le queda poco tiempo para experimentar sentimientos tan importantes como el del primer amor. El filme dice estar inspirado en la vida real de la joven Alexia González-Barros, actualmente en proceso de canonización tras haber fallecido a los 14 años a causa de un tumor maligno.

Podéis ver el trailer pinchando aquí.

No voy a intentar hacer crítica de cine porque no tengo ni idea, pero si voy a enunciar una conclusión a la que me ha costado llegar: ES UNA CANALLADA

Fresser dice que está inspirada en la vida de Alexia y además dedica la película a su memoria. Opina que a Alexia le gustaría.

Si señor, a su memoria, y para honrarla bien del todo, distorsiona a todos los personajes que formaron parte de su vida: convierte a su madre en una manipuladora y castradora de cualquier emoción positiva de sus hijas, a su padre en un pusilánime y a su hermana en una numeraria fría de una religión atroz, de un circo de represión.

¿Y ella? Pues Camino no es más que una victima de su madre, de los intereses de santificarla del Opus Dei. La película menosprecia su espiritualidad y la convierte en un mero enomaromaiento preadolescente.

Le diría al Señor Fresser:

Yo no conozco esa religión así que quizás tenga razón en la radiografía general que hace. Pero desde luego usted no tiene más ética que ellos.

1.- Confunde y manipula deliberadamente al público haciendo creer que el guión está contando la historia de Alexia Gonzalez Barros y que está salvando su memoria.

2.- No respeta los sentimientos y creencias ajenos.

3.- En realidad es a usted a quien le encanta la autoflagelación, porque toda su película es cómo si le apretasen al espectador en el corazón un cilicio con espinas.

4.- No da ninguna oportunidad a la esperanza, se deja la vida en el camino.

En definitiva: criticar el fanatismo religioso desde el fanatismo ateo.

Con Dios.

8 comentarios:

  1. Pero, Dª Bárbara, ¿aún ve cine progre? Es usted una santa...

    Prepárese para la próxima de Almodóvar sobre la guerra civil...

    El enlace que me envió no funcionaba; cuando quiera dejarme aviso, por favor, hágalo en los comentarios a la entrada del día. Así vendré antes.

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  2. ¡Ah!, que razón tiene!, todos en algún momento hemos sido progres...
    Sigo en el largo y tormentoso camino de quitarme.

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  3. Dª Bárbara, he leído su comentario sobre mis escritos de Semana Santa, pero cuando he pretendido constestarle resulta que no lo encuentro. Ha desaparecido.

    Lo malo es que no recuerdo bien los términos. Si usted tiene copia o sabe donde está, le respondo gustosamente.

    Un abrazo, Doña.

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  4. Oiga que suerte he tenido, encontrar terminos que usted desconoce!, espere, espere que lo anoto en el calendario!.

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  5. Saludos y encantado por su visita.
    Puede ud. criticar desde el respeto todo lo que desee, no me creo en la verdad absoluta y soy de los que piensa que nunca se deja de apreneder, así que cualquier opinión es bienvenida.
    Respecto lo que comenta en su entrada no puedo estar mas de acuerdo.
    Es increible como ciertos sectores arremeten con virulencia inusitada contra todo aquel que no piensa como ellos y sin embargo no dudan en usar cualquier tipo de falacia y mentira para humillar y menospreciar al que no es de su cuerda.
    Qué malos son los fanatismos....

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  6. Me alegro de verle Upe!. Esa actitud que describe usted y que describo yo es muy común en muchos ámbitos, y es la norma en política. Así que tendremos que luchar por que no se nos olvide a los que queremos hacerlo de otra forma y llevarnos siempre el respeto como un colador de nuestras palabras en la puntita de la lengua.

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  7. Amen, Bárbara, amen.

    Por cierto he recogido la pregunta que ud. me plantea y la he procurado responder en el blog.

    UN saludo.

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