miércoles, 8 de julio de 2009

Un email esclarecedor


No me he atrevido a hablar de Honduras en todo este tiempo. Ayer recibí un correo de una de mis mejores amigas, María, que fue compañera en la carrera y que lleva 6 0 7 meses viviendo en Honduras. María es trabajadora social y antropóloga y una trotamundos indómita. Ha sido cooperante en Guatemala, ha seguido muy de cerca los movimientos sociales y políticos iberoamericanos y ahora estaba en Honduras practicando su nueva vocación, el buceo. He leído muchas opiniones, la suya me parece la mejor y, desde luego, la menos sospechosa. Se la reproduzco:

"Intentamos normalizar la vida lo más posible, aunque la verdad no es fácil entre toques de queda que cambian a cada pocas horas y estados de sitio. La situación en la isla es ahora mismo bien difícil porque no llega ni un turista y no hay trabajo para más del 80% de los residentes. Los extranjeros que vivimos acá estamos todos por marcharnos más pronto o más tarde, pero como imaginareis, la gran diferencia es esa, que nosotros podemos marcharnos, cosa que los locales no pueden. Yo no me atrevería a juzgar ninguna de las decisiones que este país o su gente tome respecto a su futuro y mucho menos me atrevería a quejarme por mí. Espero que el mundo, especialmente el mundo rico, tampoco sienta que puede juzgar este país al que la historia le debe tanto.

Por otra parte, aprovecho este mail para poder decir a los de "fuera" que no se crean mucho lo que dicen las televisiones internacionales. Acá en Honduras hubo manifestaciones de miles de personas pidiendo al ejército que por favor sacara a Zelaya del país y defendiera la constitución y luego hubieron muchas más a favor del nuevo presidente. En general, la sensación es que no quieren a Zelaya de vuelta. De todas formas, lo que más pide y pide la gente en todas las manifestaciones, a todas horas y en todas las pláticas, es paz. Nadie quiere un conflicto interno. Muy pocos se lo pueden permitir."

11 comentarios:

  1. Pero amiga Bárbara, estamos en lo de siempre. Nada me provoca más náuseas que un generalazo salvapatrias, de esos cargaos de chapas hasta los dientes… bueno, si acaso algún que otro comisario del pueblo emboinado y con pistolita en la cintura, pero a la par más o menos. El caso es que cuando la buena gestión, la justicia y el cumplimiento escrupuloso de los principios democráticos empiezan a sustituirse por demagogias populistas y revoluciones proletarias de perfil bajo, se acaban por generar los excesos contrarios, y vuelve el ruido de sables y los cuartelazos de mierda. Con perdón por la palabra “cuartelazos”, que es una expresión muy fea. Y esto no es ni mucho menos una justificación del golpismo, sino una constatación presuntamente objetiva de lo poco que hemos aprendido en el siglo XX sobre la alternancia recurrente entre los majaderos de izquierda y los miserables de derechas.

    Si se estuviese más por gobernar con cierta competencia, atendiendo a todos los sectores y órdenes sociales, y respetando el juego político en lo que debiera tener de limpio y equitativo, nos evitaríamos andar siempre con estos bandazos que mandan a los pueblos desdichados desde el castrismo hasta el micheletismo, pasando por el chavismo, y que siempre redundan en una mayor miseria y desamparo de los de siempre. Y de paso bastaría con recordar quien obtuvo mayor número de votos en las últimas legislativas o presidenciales, en lugar de andar contando si hubo más energúmenos en la manifestación de los bolivarianos o en la de los milicos.

    Asín me parece, y asín se lo he contado, amiga Paraula. Y ya de paso, y como alguna vez me ha manifestado su deseo de conocer la difunta “Memoria bastarda del afligido”, le diré que la mucha vergüenza que me viene dando lo ocurrido los últimos días en la UPyD me ha hecho resucitarla pa acabar de ciscarme en tanto golfo y tanto cierrabares como nos ha embaucado en este proyecto de regeneración democrático, que ha acabado teniendo lo peor de los dos mundos que más me repugnan, siendo a la vez falangista y stalinista. Que ya es ser, amiga Paraula, que ya es ser.

    Un abrazo.

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  2. Interesantísima su entrada y el testimonio de su amiga sobre Honduras.

    A muchos medios españoles debiera servirles para ampliar las miras.

    La gente quiere evitar el enfrentamiento, los dos implicados van a reunirse en Costa Rica y y nuestro incompetente Gobierno mantienen al embajador en Madrid. En la inopia.

    Espero que, siendo consecuentes, también traigan al de Pekin. Un abrazo, amiga.

    *Magníficos sus enlaces.

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  3. Pues es una verdadera pena el desolador panorama que cuenta su amiga. Evidentemente los hay peores, pero este país, después de todo lo que ha pasado, había llegado a encauzarse...y ahora esto. La verdad, no pensaba que fuera a ponerse tan mal la cosa. Felicidades por la entrada y gracias por compartir con nosotros el testimonio de su amiga, a la que, dsde luego, deseo la mejor de las suertes. Un abrazo!

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  4. D.Apóstata, pues efectivamente, no nos pueden gustar ni los unos ni los otros, que somos demócratas. De lo que me alegro de la reapertura de su blog, ya le he dado cuentas allí,

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  5. Me alegro de que le resulte intersante el testimonio D.Alfredo. A mi me sorprendió, teniendo en cuenta el perfíl ideológico de María, echada a defender revoluciones sociales. Si bien María defiende siempre lo que quiere el pueblo. Lo del embajador, no se si darle la razón, es una postura complicada para España, me gustaría que me la argumentara más.

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  6. Pues sí Fidelio, algunos países iberoamericanos son más inestables que un combinado de Nitrobenceno, el pueblo siempre al vaiven de los intereses de unos y de otros que quieren procurarles la eterna salvación.

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  7. Es una entrada excelente, Bárbara. El traer a su blog un testimonio directo de la realidad social y política hondureña tiene un valor muy alto para aquellos que "conocemos" dicha realidad a través de comentarios de prensa, opiniones facilonas (poco analíticas) y "largadas" gratuitas.

    Tenía cierta toma de postura sobre el tema y el comprobar, según su amiga que "... no se crean mucho lo que dicen las televisiones internacionales. Acá en Honduras hubo manifestaciones de miles de personas pidiendo al ejército que por favor sacara a Zelaya del país y defendiera la constitución y luego hubieron muchas más a favor del nuevo presidente" me provoca cierta vanidad intelectual.

    En fin, Bárbara, una gran entrada.
    Un abrazo.

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  8. Así que ya se lo imaginaba. Pues sí, puede ser vanidoso, porque yo no. Tengo aquí junto a mi un "periódico quincenal de actualidad crítica" que recibimos por suscripción, muy izquierdoso, pero es el único por el que te puedes enterar de determinadas cosas. Titula a todo color:

    MASIVA RESISTENCIA CONTRA EL GOLPE

    y el lead: Más de cien mil personas llegaron a Tegucigualpa desde todos los rincones delpaís sorteando los bloqueos del ejército.

    Dentro ni menciona otro tipo de manifestaciones.

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  9. Malo y largo ayuno nos está dando, desdeñosa.

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  10. No se queje amigo, que aprovechaba la impunidad con la que me dejan decir barbaridades en el blog de Gorriarán para sacarle los colores a este hombre por sus últimos posts, que menuda leñe le dimos ayer, que hasta bajó al ruedo a responder a uno de los comentaristas.


    Tengo un par de cosas que contar, pero son tan inconexas que no sé como articularlas en un post. Además, seguramente no será hoy que tengo que concentrarme bastante para ir ventilando la pila de asuntos pendientes que me llegan hasta el cuello en mi despacho.

    Gracias por su interés.

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  11. Es usted más leñera que un títere de cachiporra. Ya imagino al pobre Don Gorri en su tenderete magenta, diciéndole a un puñado de niños esparcidos en derredor: "Si viene Babara Paraula me avisáis ¿eh?".

    Lo de que usted no sepa articular dos cosas inconexas me parecen excusas de mal pagador. Usted sacaría un idilio entre una churra y una merina, y aún le saldrían deliciosos ternascos lechales. "No se me haga", que diría el genial Cantinflas.

    En fin, nos sostendremos un par de días más entre el anhel y el hambre. Lleve usted lo mejor que pueda el peso de la faena y quédese muy saludada.

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