martes, 28 de diciembre de 2010

Navidades 2010. Operaciones con el Panteón Familiar


A mi Clan Familiar Extenso, en vida o en vida en nosotros, a quienes amamos y de quienes lo heredamos todo, seguramente también la carnicería humorística.



Le auguraba a mi no esposo en el camino cuales iban a ser las piezas seleccionadas por los Matarifes del Clan Familiar Extenso. Y le veía la cara de primer caído a Tío Nino, cuyo negocio, zozobraba con difícil equilibrio entre el balance de activos y pasivos.

Acomodados en el Salón de Visitas de la casa de Tio Nino, el esposo de Candelita y cuñado, por tanto, de Padre, le esquilmábamos las croquetas a la par que comentábamos cómo había decaído la calidad del aperitivo en la casa más selecta del Clan. Y nos remirábamos la decoración, encontrando si habría algo a faltar, que hubiese caído en los Monte Píos. La Primera Edición de la Enciclopedia Marina, la Colección Mulá sobre la Dama, los Lladró, los armarios infinitos y perfectamente ordenados por colores y conjuntos de los que tantas veces me surtía el abrigo, toda la belleza de la acomodada casa, incluidos los tíos a pleno rendimiento estaban allí.

El despiece nos llevó menos en ejecutar que la degustación de las croquetas, Tía Candelita, acallaba cualquier comentario sobre la exclusividad de su casa mientras colocaba como complemento de adorno en la mesa una serie de 6 adorables monaguillos cantores, pura artesanía, pintados delicadamente a mano sobre la escayola en carmesí y oro.

Tío Nino despreciaba el riesgo a la par que extraía de su pieza dental 23 un hilillo de hueva. La empresa llevaba en quiebra desde 1981, siempre fue mal y él había sido como el musgo que se pega a la piedra en la oscuridad de la sombra. Su patrimonio había conquistado 3 hijos que tardaron en encontrar su camino, 71 embarcaciones de carga de diferentes tonelajes, 4 barcos pesqueros, 5 embarcaciones de recreo, un rancho de equitación, 8 inmuebles, una cochera de exposición con 17 coches de época, una finca de fiestas, una galería de antigüedades....su mujer, interrumpió con oportunidad la lista del superviviente capitalista que podía llevar a su marido a un discurso innecesariamente ostentoso y aprovechó para sugerirle una cocina nueva. Y ahora quiero un Mercedes, terminó el Tío la lista y se dirigió a su esposa: Nena, si vendemos el panteón de tu padre te compro una cocina nueva.

Se vino entonces el silencio ante la singular propuesta y el subsiguiente encogimiento de Pubis, la novia de Padre, que se escurrió en el sillón acurrucándose sobre la Dignidad. Padre estalló en una carcajada, y para tranquilizar a Pubis, postergó la venta anunciando que iba a quedarse con la planta tercera, que llevaba ya varios meses poniéndole flores a ese piso para ir acostumbrándose a él. Tio Nino, si quería hacer negocio, podía ubicarlo en el Sótano. Su mujer, que estaría en el primero, bien podía ahuyentar a los acreedores asegurándoles que bajo no moría nadie y no conocían por los nichos ningún Nino.

Pero el Tío sabía insistir en el negocio, y nos calculó que el importe de la venta podía dar para unas cuantas cubas de gasolina, y por tener Padre Derechos de Primogenitura sobre su Hermana, se invertiría una parte en una caravana, que podría disfrutar en la ociosidad de la jubilación las próximas dos décadas mientras iba haciendo agradable camino hacia la tercera planta. Y mis primos, mi hermano y yo, abriendo el piquito y estirando el cuellito de crías demandábamos la morralla de la Operación de las Cubas.

Contentos con el botín, sólo era cuestión de solucionar la “cuestión de los restos”. Aquellos más finos podrían repartirse en urnas conmemorativas al calor de nuestro hogar. El problema surgía con los más gruesos.

Y le buscábamos una solución digna mientras sorbíamos calentito el caldo denso del puchero, los aromas y tuétanos de la ternera perfectamente fundidos con los del pollo y absorbidos por la masa de la Pelota y descubríamos al tendedor en el servido del cocido, la suavidad de las pechugas, las yemas, el deshacerse de las carrotas, la morcillita de cebolla y el garbanzo, que ha salido volando, porque realmente parece que no los ha preparado Tía con la antelación que requería la Mesa de Navidad, y unos garbanzos mal cocinados pueden perfectamente joder todo un cocido y convertir a Tía Candelita en la próxima pieza a echar al caldo.

14 comentarios:

  1. Muy bueno como siempre Barbarita.
    Feliz Año nuevo para Ud y toda su interesante familia.
    Navegante.

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  2. Lo de echar a la tía Candelita al caldo sería una estupenda inocentada.

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  3. Remate el que le hizo Tía CAndelita a mi Muela con los puñeteros garbanzos. Así que de inocentada nada Edison, si la echaramos al caldo no será por Inocente.

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  4. ¡Que crónica tan divertida!
    Todas las familias son una mezcla entre una maldición y un sainete, pero no todas tienen alguien que cuente sus aventuras con la gracia con las que las cuenta usted, Doña Bárbara.
    Como siempre, es un placer leerla.
    Un abrazo y Feliz Año

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  5. Hummm...Yo tengo un nicho para vender...
    Propondré el tema en la próxima reunión familiar, pero me temo que tendré que esperar a la Nochebuena del año que viene, mi famila es de... "reuniones las justas", en Nochebuena y porque sería muy fuerte no hacerla.
    Pos mira no había caido en ello, pero ahí tengo dónde sacar algo de pasta...jajaja...
    Bonito tema para una reunión familiar Navideña, Si señora!!...
    Como siempre tus post me inspiran!...

    Besotes guapa, y sino hablamos antes...Feliz 2011!!

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  6. Es siempre un placer leerla doña Barbarita, me encanta su gracia para contar anécdotas del vivir. Lo del panteón tal vez no es mala idea....tal vez después de dos copas de somontano (que es mi preferido en estos tiempos)se lo proponga a mis primos, pues total ya el de la familia está tan lleno que pienso que nuestra generación no entra, y a mí que me tiren en la ría (como digo en el testamento).
    FELIZ 2011 Nuria y no dejes de escribir por favor!,
    Alegría.

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  7. Un panteon.. que lujo. Nosotros somos tan pobres que, como no tenemos para incinerarnos...nos entierran crudos.
    Feliz año.. Octavio.

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  8. Amigooos
    Gracias por vuestros comentarios,llegamos tarde, llegamos tarde y tenemos que entegar hoy la licitación.

    El año que viene os contesto más personalmente a todos.

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  9. Doña Viejecita:

    Cierto, hay en las familias, por ser un sistema de relaciones que nos viene dado y que permanece en el tiempo, esa mezcla fascinante de normas, mitos, límites, roles y tabús...... Es lo que los estudiosos sistémicos llaman LA DANZA DE LA FAMILIA, y que tiene ocupadas a miles de unidades didácticas, profesiones, postgrados,religiones e investigadores. ASí que humoristas y escribidores de blogs también nos queremos al carro por si algún Ministerio se le antojase subvencionarnos.

    Un abrazo amiga.

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  10. Brushiii, pues convoca una CUMPLEAÑOS u otro evento extraordinario con urgencia si el negocio lo merece. Y si no, seguro que la reunión familiar te proporciona algunas buenas risas.

    ¿Sabes que la famiilia es siempre la institución más valorada por la sociedad en las encuestas del CIS?. Pues ele.

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  11. Alegría,

    Veo que tenéis recursos y anspiraciones parecidos a los nuestros. En mi familia, las nuevas generaciones, también sueñan con EL MEDITERRÁNEO antes que con el pisito de 3 plantas en villafuimos. Así que si para tu próxima reunión familiar, la mía ya lleva adelantado al negocio, te invito a que me invites en calidad de asesora al evento y planearemos, al brindis escondido de un Somontano con Coca Cola, que excelente embarcación te comprarás para conocer bien las rías, antes de que llegues a formar parte eterna de ella.

    ;) Chin chin.

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  12. Octavioooooooooo, ¿No seréis vosotros los que inciaron la expansión de Zombis de The Walking Dead?

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  13. Ay Barbarita. en cuanto uno se descuida se le pasa el arroz.
    Esto de los blogs es que es un sin vivir, hay tanto y tan bueno que se pasa uno a veces sin leer, como me ha pasado a mi en este caso.
    Feliz año Nuevo ( con retraso, aunque ya lo he hecho en otros medios)
    Navegante.

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